lunes, 19 de junio de 2017


EL FLUJO DE LAS COSAS





Al volverte a ver irradiando belleza a tu andar entendí que definitivamente te conviene estar lejos de mí, que este momento entre nosotros y hoy fue un regalo de ti para el mundo, para aquellos que están a tu alrededor; no nos equivocamos dejándonos, en tu caso es lo mejor que pudo pasar, en el mío… bueno Dios sabrá.

Es duro comenzar la vida sin ti, soltarte con decisión fue seguramente un punto a favor, dejar con fuerza, en eso se refleja el valor, tu caminaste como nunca, avanzaste en tu esplendor, hoy me alegra el corazón, y tengo que decir que si esta soledad al inicio representó dolor, comprendo que todo lo mereció, aunque el sufrimiento sea aún mayor.

En las tardes aun me acuerdo de tus ojos, esos que reflejan la profundidad del aire, solo de pensarte se me mueve el estómago y deseo traerte a mí, arroparte con mis brazos y no dejarte ir, pero quiero que seas libre, que ames a quien se lo merezca (¡Que afortunado!), y así me muera por besarte, abstenerme del deseo, es que no tengo la sangre para mendigar amor, aun muriéndome por una migaja del tuyo.


Espero que el sol siga brillando sobre ti, por mi parte regresaré a lo mío, con este rancio orgullo que muy seguramente me llevara a la tumba, amargado, solo, pero con el aliciente de volverte a encontrar en el edén.

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