miércoles, 11 de diciembre de 2013

¿Cómo te atreves?


Con que derecho en la laguna tranquila de estos últimos días, osas romper la calma tardía. Te crees que después de los siglos de dolor que logré sanar, me harás pensar que tu aparición caprichosa es fruto de la casualidad, que más lejos de la realidad!  Mientras me lamentaba comprendí con qué parte es que se debe amar, desde el pensamiento en la primera época, jamás desde el alma, es eso lo que hace que el adiós duela. Hoy llegas tocando a mi puerta con una sonrisa dibujada como una mueca, resaltando tus capacidades histriónicas que tanto me convencieron en un pasado, aún así te dejo entrar, atravesar esa puerta que para mi significaba mi paz; hoy lo pienso y no recuerdo que excusa me inventaste para justificar tu presencia, ni que método usaste para averiguar de mis vivencias, que fuiste enumerando una a una, como un resumen mal hecho de la biografía de un desconocido.

Deje que hablaras mientras yo callaba, buscabas réplicas en mis ojos y yo solo mostraba el reflejo de lo que  hablabas, de lo que tú en ultimas inventabas. Apareció la noche y tu desespero se hizo más evidente, te dije adiós mientras abría mi puerta, y tu angustiada no aguantaste, te echaste al piso mientras me hablabas en sollozos que no podías irte, que debía entenderte, que teníamos que estar juntos porque ya no soportabas la SOLEDAD, yo te dije que por el contrario yo en ella había encontrado mi compañía, mientras continuaba con la puerta abierta esperando a que te levantaras.

domingo, 13 de mayo de 2012

QUE?



En aquel cuarto de hotel? en ese día en que no pude aguantar más, en aquel instante en te rogué por algo de ti; disculpa, puedes especificarme un poco más? que yo te lo pedí como si fuera lo último? me arodille hasta llorar? que pena me da pero si mal no recuerdo yo ando sin amor, mi ultima lagrima por alguien me broto hace mucho, es que no se por que aseguras que me perdí en tu negativa, que te juré morir primero sin tu amor.. vuelvo y te repito con desconcierto, yo de ti no me acuerdo.

Al final siempre estoy sin ti, solo.... conmigo.

lunes, 9 de abril de 2012

Quisiera mandarte palabras de alegría, de regocijo de júbilo, pero aún no comprendo porque solo expreso lo que me duele.

COMPREDER



No te alcanzaban los días para decirme todo lo que querías, la noche se nos iba en las conversaciones en que reinaban tus palabras, y solo me dabas oportunidad para acercarme a tu boca y darte pequeños besos, yo quería que fueran más largos, pero tú no terminabas tus ideas, y seguir unidos nuestros labios significaba menos tiempo para tus sonidos en clave; yo sabía que eran frases tejidas, pero igual me daba,  no quería entenderlas, lo que me interesaba era tenerte, era saber que te poseía. Nos vencía el sueño, pero a la mañana siguiente continuabas, porque algo te había faltado de lo de anoche,  eso que acalló el sueño no era todo lo que me querías hablar.
Te preguntaba siempre por qué no podías resumirte, es tan fácil decirme lo que quieres sin que me quites tanto tiempo para amarte, pero tu respondías que te era imposible, nunca pudiste sintetizar lo que sentías, además era una forma de expresar que me querías, no ocultándome nada ni siquiera una coma, que separaba dos oraciones, no fuera a malinterpretar lo que me pretendías hacerme saber. Y yo lo creía, estaba convencido de tu incapacidad de condensar tus sentimientos, hasta esta noche, en que me di cuenta que no era cierto, que por el contrario lo hacías muy bien, o si no como hiciste para resumir todo nuestro mundo en ese papelito tan pequeño que me dejaste sobre la cama, diciéndome solo…Adiós?

miércoles, 21 de marzo de 2012

IMAGEN


Al levantarme me preparo la ducha, mis ropas limpias incólumes que me recuerda que la vida, por lo menos la mía, ha sido recta tal como me lo propuse, antes de ti, contigo, después de ti. Me pongo mis zapatos, lustros como a diario, bajo de mis aposentos, a la mesa, esa gran mesa, hoy me arrepiento de haberla comprado tan grande, me encuentro solo en ella tres veces al día. Salgo a la calle, no lo niego todavía te busco entre la gente, sé que no te voy a encontrar, pero te imagino, remplazo las caras por la tuya  y te encuentro en un mundo imaginario en el que me extasío con tu rostro. Mis oficios se diluyen en el tiempo con mi pensamiento puesto en ti, que difícil concentrarse cuando mi vida respira por ti. De nuevo a la casa, a la gran tabla de comedor, la espera en una siesta que no existe, la calle, tus rostros, mi oficio, la casa, la gran mesa. Subo a mi  habitación a encontrarme conmigo, bueno, en verdad contigo, a ensayar como aprendo a borrarte, a practicar como te olvido, y a anotar el avance en el alzhéimer que le invento a mi mente  de tu existencia, compruebo que he progresado, entro a mi baño me cambio las vestiduras y me propongo telas más livianas para el sueño, me lavo mi cara preparándome para la incierta noche, y descubro mi barba, aun más larga y espesa, se que debo enfrentarme a la rasurada al momento, de perder el signo de tu presencia, pero no puedo aun no sé cómo enfrentarme al espejo, aun no te has llevado tu imagen de él.

jueves, 1 de marzo de 2012

PERMANECERA (O.G.)

Y que te olvide. Así no más. Que me vaya, que consiga mi camino que viva mi vida que me haga la idea de que no existes. Y que hago con tanto equipaje?, como te devuelvo los besos, como te entrego las noches pensándote, explícame la forma de retroceder el tiempo. Es que no puedo quedarme con todo esto, no solo porque es una gran carga, sino porque me pesa, donde lo guardo mientras vuelvo a caminar si tú me instalaste en este lugar llenándome de sentimientos durante todo este tiempo. Lo acomodo aquí olvidado en la orilla del camino? Al sol a la lluvia, que se pierda en el tiempo?
No lo digo por mí, yo soy capaz de abandonarlo, pero no sé si tu necesitaras algo, acordarte del pasado, de mis caricias de mis tratos, de lo bien que la pasabas a mi lado, cuéntame si te archivo todo esto, es que se que cuando estés con alguien más y lo beses tu boca sabrá a mí, tu piel solo recordará mis manos, tu mente me comparará a mí con ese fulano. Y cuando pase ese  y otro y otro más, y la cuenta ya se te haya perdido en la libretita de tu cartera, tendrás que recurrir a lo que dejo aquí para volver a acordarte de mí.