Todo pasará, antes te soñaba, ahora te vivo, antes la soledad y hoy te
invito, la vida misma pasa, cambia y te muta, dejando un otrora, un “había una
vez” que no es cuento, ya es un recuerdo vago. ¿Qué si alguna he amado? Vaya que
pregunta, si me conoces al cansancio, amar, amar lo que se dice amar, pues no.
Pero desde que descargué mi equipaje, me senté en el suelo y dejé el guion,
puedes encontrarme dentro de tu corazón. Ya no me ata nada aquí, no me
estaciona el alma este espacio, no me agarra el paso, así que vuelvo a volar,
cuando sientas que hago falta, cuando mires el vacío a tu lado, y necesites de
mi mano, no estaré agachado, solo sube tu mirada al espacio ahí te estaré
esperando. ¿Qué si he querido? Pero que pregunta, si sabes como soy, querer,
querer lo que se dice querer, pues no. Pero desde que abrí la ventana y limpié
el espejo solo veo tu rostro, puedo encontrarte en la pupila de mis ojos. Ya no
te espera nada aquí, solo son muebles y telarañas, y cuando me hagas falta, y
sienta que tu presencia me falla, solo bajaré mi mirada y te alcanzaré con
ganas.
Antes analizaba, medía, pensaba, actuaba en un derrotero milimétrico, hoy
no tengo un plan y las cosas solo pasan, suceden, solté las amarras, las naves
se fueron y ahora nado para alcanzar el vuelo, ¿Qué si he olvidado? Pero que
interrogatorio es este, si ya me ves, olvidar, olvidar lo que se dice olvidar,
no puedo.

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