domingo, 26 de junio de 2016

Te regalo.





No quise alejarme, no fue mi idea desaparecer, era solo estar tranquilo, pensar, meditar sobre mi vida, y concluí que era mejor caminar solo, definí mi vida en una senda en la cual yo decidiría andar a mi ritmo, sin apuros o demoras de alguien más, avanzar al latir de mi corazón. 

Afianzado en donde la razón me puso, acomodado en el lado confortable de mi existir, ahí entre la gente apareces, para cambiar todo lo que había construido, no se que me sostuvo en ese instante, pensé caer  y desvanecerme, tu presencia hizo temblar todo a mi alrededor, ¿qué ocurrió? te creía en el olvido. Fue una mala pasada de mi voluntad, la historia volvió a revelar mi debilidad, yo que me pensaba fortalecido con el peso de la bruma del adiós, nada más falso que la quimera del dolor.

Pero aunque me duela y se que será así, mi boca se abrió para decirte que ya no me faltas, te di lo mejor de mi, te entregue mi vida prensada en besos, te los regalo, igual que lo que sentía cada noche a tu lado, tus caricias se perdieron en mi mente, mi piel ya no conoce la falsedad de tus dedos, te dedico este adiós, aunque reconozco que marcaste mi corazón.

Y hasta pronto, porque se que no es un hasta nunca.


miércoles, 15 de junio de 2016

(MAÑANA)



Todo pasará, antes te soñaba, ahora te vivo, antes la soledad y hoy te invito, la vida misma pasa, cambia y te muta, dejando un otrora, un “había una vez” que no es cuento, ya es un recuerdo vago. ¿Qué si alguna he amado? Vaya que pregunta, si me conoces al cansancio, amar, amar lo que se dice amar, pues no. Pero desde que descargué mi equipaje, me senté en el suelo y dejé el guion, puedes encontrarme dentro de tu corazón. Ya no me ata nada aquí, no me estaciona el alma este espacio, no me agarra el paso, así que vuelvo a volar, cuando sientas que hago falta, cuando mires el vacío a tu lado, y necesites de mi mano, no estaré agachado, solo sube tu mirada al espacio ahí te estaré esperando. ¿Qué si he querido? Pero que pregunta, si sabes como soy, querer, querer lo que se dice querer, pues no. Pero desde que abrí la ventana y limpié el espejo solo veo tu rostro, puedo encontrarte en la pupila de mis ojos. Ya no te espera nada aquí, solo son muebles y telarañas, y cuando me hagas falta, y sienta que tu presencia me falla, solo bajaré mi mirada y te alcanzaré con ganas.


Antes analizaba, medía, pensaba, actuaba en un derrotero milimétrico, hoy no tengo un plan y las cosas solo pasan, suceden, solté las amarras, las naves se fueron y ahora nado para alcanzar el vuelo, ¿Qué si he olvidado? Pero que interrogatorio es este, si ya me ves, olvidar, olvidar lo que se dice olvidar, no puedo.

miércoles, 1 de junio de 2016

ENTRADA



Te expresas, y resuelves lo que sientes con violencia en tus palabras, sacando la bilis que se te acumula en la garganta, y arremetes, vuelves y enganchas con tus ironías los pies de mis sentimientos, y siento elevarme por los aires y caer de repente estrellándome con el dolor de lo que antes de que iniciara sabíamos que existía. No me duele lo que dices, no tengo el derecho, no me fatiga lo que llega a mis ojos, me estremece lo que alcanzan mis oídos. Y se que sientes frustración, que deberías quitarte la venda de los ojos, y me maldices en tu interior, te doblegas ante la ira, tomas aire y de nuevo acabas premonitoriamente mi destino, te duermes llorando pidiéndole al cielo que yo reciba multiplicado por mil tu dolor, y el cansancio te somete al sueño. Y amanece, sin saber donde estoy, con la mínima idea de mi existencia, te levantas y le pides al cielo la ambigüedad de mi muerte, y todo acaba conmigo, cuando reconoces que estoy, que siento y que más aún, me haces sentir, ya no sabes que pasa por tu cabeza, no crees reconocer el sueño de la vigilia, y me acanzas entre velos, me oyes entre reflejos, y poco a poco vas abriéndote al entendimiento y comprendes que el primero que escribió nuestra historia fui yo.