Ahí
Me ves sonreír, y vives, vives feliz, me preguntas y contesto, te agrada
cuando te hablo, gozas con mi compañía, y yo sigo y seguiré aquí, aunque me
acabe, aunque el dolor continúe, seguiré en pie, en el mismo lugar por ti, para
tus insomnios, para tus dudas, para servirte el café, cuenta conmigo. Me has
preguntado como me siento, de lujo te he contestado, como mas me voy a sentir,
si sabes que mi alegría depende de tu felicidad, así en una proporción igual,
directamente proporcional, y con crecimiento exponencial.
Reviso mi cuaderno, verifico el libro, vuelvo y saco punta al lápiz, borro,
cálculo nuevamente y me doy cuneta que en mi mundo las ecuaciones no me dan,
luego al volver a repasar y entender que por más que quiera mis matemáticas no
son iguales a las tuyas, me pongo las manos en la cabeza, recapacito me pongo
en pie y voy hacia ti, a ver que necesitas, de pronto un chiste, que me siente
a escucharte una payasada de parte mía, o mis entrañas, lo que sea con tal de
olvidar, que aunque sonría, y explote a carcajadas, no conocerás mi dolor.
Y siguen los días, continúan mis lisonjas, nunca acabaran mis lindas caras,
y me lleno al verte como te veo, al sentirte como te siento; mi servilismo se
agota con el tiempo, pero que vas a saber tu amor, si la procesión va por
dentro.

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