jueves, 5 de mayo de 2016


Ahí




Me ves sonreír, y vives, vives feliz, me preguntas y contesto, te agrada cuando te hablo, gozas con mi compañía, y yo sigo y seguiré aquí, aunque me acabe, aunque el dolor continúe, seguiré en pie, en el mismo lugar por ti, para tus insomnios, para tus dudas, para servirte el café, cuenta conmigo. Me has preguntado como me siento, de lujo te he contestado, como mas me voy a sentir, si sabes que mi alegría depende de tu felicidad, así en una proporción igual, directamente proporcional, y con crecimiento exponencial.

Reviso mi cuaderno, verifico el libro, vuelvo y saco punta al lápiz, borro, cálculo nuevamente y me doy cuneta que en mi mundo las ecuaciones no me dan, luego al volver a repasar y entender que por más que quiera mis matemáticas no son iguales a las tuyas, me pongo las manos en la cabeza, recapacito me pongo en pie y voy hacia ti, a ver que necesitas, de pronto un chiste, que me siente a escucharte una payasada de parte mía, o mis entrañas, lo que sea con tal de olvidar, que aunque sonría, y explote a carcajadas, no conocerás mi dolor.


Y siguen los días, continúan mis lisonjas, nunca acabaran mis lindas caras, y me lleno al verte como te veo, al sentirte como te siento; mi servilismo se agota con el tiempo, pero que vas a saber tu amor, si la procesión va por dentro.

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