Me bañaba para ir a trabajar cuando me sorprendiste mirándome fijamente, fue la primera vez que comprendí el color de tus ojos, tomé una tolla y la sentí suave, no era viernes, nuca pongo toallas limpias los viernes. Te me acercaste y no pude contenerme, desde que te conocí lograste crear en mi las más espontaneas actitudes, siempre pude hacer las mas locas cosas contigo cerca, te besé y probé tus labios, no era lunes, tu boca no tenía el sabor de los lunes. Te tome en mis brazos y te lleve hasta mi cama, nada podía ser mejor que ese momento, tu ropa dejo de ser un obstáculo, y pegamos nuestra piel una a la otra, sentí el olor de tu pelo mezclado con el de las rosas en mi mesa de noche, no era miércoles, clarita nunca pone flores en mi nochero los miércoles. Comencé a hacerte el amor, muy despacio, aumentamos nuestros movimientos con cada beso que nos dábamos, supe en ese preciso momento que mi vida había existido era para ti, era el ser más completo del planeta, busque un asidero en ese instante, algo que ayudara a mi cuerpo a resistir ese enorme placer que estaba viviendo, alcance a ver por mi ventana el mar con los barcos descargando en el puerto, supe que no era jueves, el puerto no abre los jueves, luego te miré y vi en tu rostro tristeza y lagrimas, caí en cuenta que no habías venido para esto, entendí que lo nuestro ya había sido, aunque hacia un segundo creía haber escuchado tu orgasmo como una explosión en mis oídos. No, no fuiste tú, era el camión de la basura con su sonido a pistones y a aire comprimido que pasa todos los martes, por eso hoy aun me acuerdo, fue martes cuando te ame.
EL VIAJERO
EL VIAJERO
No hay comentarios:
Publicar un comentario