jueves, 1 de septiembre de 2016



SUEÑO (NO AMERITA IMAGEN REAL)




Y a esta altura tengo que decir que no te he olvidado, confieso que no me arrepiento por lo que viví, y si mil veces el destino nos permitiera nacer, mil veces elegiría volver a encontrarme contigo, hacer lo que hicimos, y eso implica pecar; no me espera absolución pues no tengo acto de contrición para expresar, y es que cuando no lo lamentas, no se puede expiar.

Todo aquello que me diste me permitió ser feliz, y para eso existo, ahora que me siento más fuerte y conozco los caminos escondidos de la vida, me hacen ser mucho mejor, y en esos senderos te veo recorriendo conmigo los pasos que nos llevan a un puente que supera la distancia en el que en un beso profundo nos desvanece sin saber que pasa luego. Queriendo volver a dormir para seguir el sueño, la imposibilidad de conciliarlo me hace despertar, me acomodo en el palmo menos húmedo de la cama y pienso en ti, sigo haciéndolo hasta el amanecer, con el sol en mi cara entiendo que no ha sido más que ficción.

En la tarde siento la necesidad de decirte de alguna manera la pregunta de rigor: ¿es que no se nota que me muero por ti,? conozco cada centímetro desde tu pelo a los pies, memorizo cada gesto de tu rostro, recuerdo cada pedazo de tela que usas y te descubro a kilómetros de mi entendimiento.

Solo queda seguir soñando en absurdas historias de mi mente que intento sean descifradas por extraños. 


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