miércoles, 12 de abril de 2017


Otra vez?





Volviste a abrir esa puerta que ya tenía clausurada, intentando revivir lo que estaba enterrado y acabado por mi lado, queriendo repetir lo que nombraste como indeleble, es un intento estúpido de hacer creer que a tu lado todo es paraíso. No había visto tanta hipocresía tratando de apostarle al placer, mejor me quedo viendo el fondo del vaso, no quiero caer de nuevo en esa historia falsa de felicidad, no es que sea romántico, si alguien quiere hablar de sentimientos, no desesperes que no voy a ser yo, pero no deseo otra locura hipnótica, engatusadas de magia pobre; no te preocupes que no voy a decir que lo que mueve el mundo es el amor, esa lección ya la aprendí, pero aun así no cuentes conmigo, a tu lado no existe redención.


Acabada la botella saldré por esa puerta directo a mi aposento, a dormir conmigo y mi conciencia, así solo como cuando me conociste, sin afán, sin miedo, sin dolor, como antes de ti. Y seré libre en la cama me acomodaré del lado que me plazca, cerrare los ojos con tranquilidad y te mandaré al séptimo abismo del infierno, hasta concebir el descanso. Aunque no podré evitar soñar contigo.

lunes, 10 de abril de 2017

RESTOS




Me hablas un rato, desapareces al otro, arrancas saludos, dificultas los rostros, desapareces al momento, acampas al tiempo y así de tanto en cuanto, me sueltas un halago. Me alegro, incorporo mi entendimiento y muy pasado ese segundo, me mandas al tiesto. Recapacito, levanto el orgullo y a la vuelta de la esquina al decirme lo tuyo, creo ciegamente que algo puede ser, pero ese intento no resiste el amanecer. 

A veces no se que busco, pero termino encontrándolo en tus labios.
CARTELERA




Me quedo llenando el tiempo, diciéndome, hablándome , escuchando y respondiendo, ideando escenarios, inventando utilerías de ficción en un episodio de cartón, en el que todos siguen las líneas de un malgastado guión, donde al fin después de tanto desespero y palabras escurridas, aguardo sin consuelo que aparezcas en mi vida; así sea por un momento como extra, o siquiera moviendo la claqueta de pizarra que marca el número de la escena que no acaba.







jueves, 2 de marzo de 2017

ALGO PENDIENTE


Y seguía con esa sensación, esa misma, la extraña, la que no te deja en paz, la que no sabes que es, pero te atormenta, aquella que no te abandona, te abraza con incertidumbre, te deja por momentos, pero vuelve y aparece, se te arraiga te succiona, y sin querer como con anestesia, se va, pero solo por un momento para luego ocupar totalmente la conciencia, no sé si logro explicarlo, es como cuando sales a la calle y no recuerdas si dejaste conectada la plancha o encendida la estufa; Crees en algún momento que si lo hiciste, pero no estás seguro totalmente, te sientes tentado a regresar pero tienes otras obligaciones, vas tarde al compromiso, y decides no volver, pero con el temor de que podría ser o quizás no, no lo sabes, pero necesitas continuar con lo tuyo, cumplir lo encomendado, y en mitad del quehacer recuerdas y te preguntas si tal vez a esta hora tu casa está en llamas.

Y creí haber cerrado tu ciclo, tenerte en el pasado, apilado tu recuerdo en mi recuerdo, reconocer que eras parte de la historia. Pero regresabas a mí, volvías a mi mente, con esa imagen y esa sensación, la misma, la extraña, la que no me deja en paz, la que no sé qué es, pero que me atormenta, no me abandonabas, te metías en mi cabeza, me abrazabas algunas veces fuerte otras no tanto, y ahí la incertidumbre, te ibas por breves espacios, pero volvías a aparecer, para meterte adentro succionarme la existencia, y en el momento más fuerte te desaparecías. Volvía a mi rutina, a la vida, decidí falsamente olvidarte, y en medio de las ocupaciones me preguntaba si en este momento mi corazón se encontraba en llamas por ti.

Y entendí, me tocó perder el miedo y repasar lo nuestro, comprender que fueron lindos aquellos momentos, que las experiencias nos llenaron, y que luego el tiempo fue mostrando que todo iba menguando, lo intentamos, revivimos, pero al final comprendimos que esto, o más bien aquello ya había acabado, el carrusel terminaba la última vuelta y debíamos bajar del viaje. Eres de mi historia y nadie podrá sacarte de ahí, así que no importa si regresas a mi mente a mi estómago a mis sentimientos, seguirás siendo parte de mí, aunque ya el camino nos guio por senderos diferentes, vendrá tu rostro y lo veré fijamente te abrazaré para luego dejarte ir nuevamente.


Y ya no la siento, esa sensación se perdió sin darme cuenta en los pensamientos del hoy, me concentré en la vida, en el camino de adelante y transité con fervor hacia mi futuro, dándome la tranquilidad del justo, comprobando que al regresar a casa esta no estaba en llamas, como tampoco lo está mi corazón por ti, hoy puedo decir que no quedaron asuntos pendientes.

lunes, 2 de enero de 2017

Vudú







Pensaras que sentiría si no estás, que quizás la muerte me llegará, que tu maleficio me seguirá apretando el corazón, y que seguiré acostumbrado a obedecerte sin rebelión, prohibiciones de alzar la voz.

Acabé con los miedos, rompí tu misticismo sobre mí, y después de tanto recuerdo me llegó el olvido, y lo quise así, amnesia total, se me olvido las veces que me atormentaba con tu ida, las taquicardias de tu partida y no hay nada mejor, te lo digo yo.

Hoy me he decidido por el alzhéimer, borrar cuantas veces me adoraste, lo húmedo de tus besos, las manos en mi cuerpo, cada momento de tormento, las sabanas sin buen puesto. Acabé con mi lagrima sin consulta tuya, y con alegría en mi alma encontré la luz, saber caminar sin tu tutoría, entender que es de la vida mía, que no necesito de tu aprobación, sin tener cerca tu respiración.


Y así me hagas falta en los momentos de lucidez, sé que esto de la independencia lo celebrare, aunque no haya con quien.