Pensaras que sentiría si no estás, que quizás la muerte me llegará, que tu
maleficio me seguirá apretando el corazón, y que seguiré acostumbrado a
obedecerte sin rebelión, prohibiciones de alzar la voz.
Acabé con los miedos, rompí tu misticismo sobre mí, y después de tanto
recuerdo me llegó el olvido, y lo quise así, amnesia total, se me olvido las
veces que me atormentaba con tu ida, las taquicardias de tu partida y no hay
nada mejor, te lo digo yo.
Hoy me he decidido por el alzhéimer, borrar cuantas veces me adoraste, lo húmedo
de tus besos, las manos en mi cuerpo, cada momento de tormento, las sabanas sin
buen puesto. Acabé con mi lagrima sin consulta tuya, y con alegría en mi alma encontré
la luz, saber caminar sin tu tutoría, entender que es de la vida mía, que no
necesito de tu aprobación, sin tener cerca tu respiración.
Y así me hagas falta en los momentos de lucidez, sé que esto de la
independencia lo celebrare, aunque no haya con quien.

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