Y ahora quiero tragarme al mundo, abandonando todo aquello que me hacía infeliz, así que inebitablemente sabes que hablo de ti. Hoy me arrepiento de todo lo que di, de los detalles, de las risas, de las penas, de las lagrimas, del tiempo y de ver que me había conformado como un triste imbécil.
Quieres regresar creyendo que no podía salir de tu tormento, volver a apoyarte en mi pecho para oír tus lamentos, que tontería, no tienes el mínimo derecho a hacerme sufrir. Tus mentiras las envuelvo y te las regreso por correo, de lo que te entregué, no apresures, quédatelo, no necesito que me lo regreses, menos viniendo de ti; sí algo quedó en la cuenta de los dos, dejalo al olvido a que se vuelvan números rojos, también las caricias se van depreciando y sobretodo al interés que yo las pagué.
Dejé de sentirme cobarde lo que me obliga a cumplir las promesas de ayer, una de ellas es la que acabo de hacer, coloqué otra hoja, borré la pizarra y arrojé tu cuaderno a la basura, se que debí quemarlo, pero sabes le haría daño al planeta, y puede reciclarse, de esta manera por primera vez en tu putísima vida harás algo que no solo te beneficie a ti.
Sin más que decirte,
ADIOS
PD: No espero ninguna respuesta, y si por alguna motivo quieres ir a mi casa, cambia la ruta y vete a la mierda.

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