martes, 19 de agosto de 2014


BERRINCHE  ( Lo Siento, no pude contenerme)








Existen dos cosas que me enamoran: la creatividad y la madurez.
No sé si tendrán relación entre ambas, a esta hora del juicio no me importa, solo sé  que me encantan.

 Y es que me llega tan hondo cuando solucionas los obstáculos con imaginación, cuando me sorprendes de la forma que resuelves sin vacilación. Pero me desinflas en un acto de niñez, en una falta a tu interés.

Aun sin duda y con humildad pido perdón ante mi torpeza, sumada a la carga que me aun me pesa; y es por saber de tu valor de que quizás no eras tú hoy, que los hechos fueron confusos que eran las ganas de estar juntos, las mismas que tu sentiste y yo aun tengo, pero que no las permitió el tiempo.


Sigo manteniendo tu misma imagen, la que me gusta, sin duda, la que me fascina, y sabiendo que al llegar a la cima, el tiempo demostrará que eres de finura y mucho más. 

martes, 12 de agosto de 2014

SIEMPRE CUESTA UN POQUITO EMPEZAR A SENTIRSE DESGRACIADO.
                                              Mario Benedetti

lunes, 21 de julio de 2014

ATAQUES

Hoy sigues lanzando dardos a mi alma, y yo soportando el dolor de cada saeta que me aciertas, dame un respiro, por favor, no todas al corazón!


Cada zarpazo a lo que siento va menguando las ganas de seguir, cada espacio que dejas donde antes estuvo lleno de ti, va debilitando mi existir; no hay lugar hoy que soporte el peso de lo que creí haber construido contigo, todo se derrumba y ya en este momento no cabe un parche más en el vacío de mi vivir.
LEJANÍA 

Son solo murmullos los que alcanzo a escuchar, ya tu voz se convirtió en rastros lejanos que se pierden con el paso del tiempo sobre ellos; y me alegra, me regocija el silencio que ahora siento.
Como agradezco al cielo encontrar paz, saber que vuelvo a tomar rumbo en el barco de la tranquilidad, donde las olas que atravieso son vaivenes de sosiego sobre un cuerpo curtido y cansado; ese cansancio que fuiste construyendo sobre mí, ladrillo a ladrillo, día tras día, dolorosamente, intensamente, agotando mis fuerzas con cada estado de ánimo tosco y agresivo, con cada recibimiento problemático y febril, quitándome las ganas de reír, de disfrutar de afrontar en cada noche de los día arduos, lo que debía ser descanso transformado en un averno verbal, agobiando cada parte de mi, pero soportado estoicamente por la fervorosa solidez de un amor, que al final no alcanzó aguantar las inclemencias de la incomprensión visceral.

No sé si todavía se oye tu queja, tampoco si alguien la escucha, pero si estoy seguro de que aun en la soledad, las paredes deben estar resquebrajadas ante tus demandas. Por fin comprendo como el silencio se convierte en música y la soledad en paz, hoy cambie mi destino simplemente  atravesando el espacio.